Video 13. Libro V | Instituciones incas remanentes en la Argentina Colonial
Colección Córdoba Originaria
Libro V. “Córdoba después de los Incas. Los Primeros Momentos de la Intervención Europea”
Autores: Sebastián Apesteguía y José Luis Picciuolo Valls
Con la publicación del video n° 13 concluye el ciclo dedicado al análisis de “Córdoba después de los Incas”, último volumen de la Colección Córdoba Originaria. Este cuarto episodio propone un abordaje sistémico y comparado de los procesos de transformación institucional, lingüística y sociopolítica que siguieron a la caída del Tawantinsuyu en el actual territorio argentino, poniendo especial énfasis en la gestión del poder indígena, la adaptación de las instituciones y la complejidad de la transición hacia la colonialidad en la antigua frontera suroriental del Tawantinsuyu, que a partir de 1572, con la caída de la resistencia inca en Vilcabamba inicia un largo proceso de fundaciones de enclaves coloniales.
Preguntas de los suscriptores del canal
El video comienza con respuestas a preguntas de la audiencia, los autores abren el episodio respondiendo cuestiones relevantes para la audiencia pero también para la crítica historiográfica:
- El rol de las mujeres indígenas en el poder político de los siglos 16 y 17, tanto en los Andes como en las tierras bajas.
- El sesgo inherente a las fuentes —tanto en cronistas indígenas como en la retórica colonial e incluso el la propia mirada actual de los investigadores—.
- La dinámica de contacto, desplazamiento y mestizaje lingüístico en las pampas argentinas y particularmente en el sureste de Córdoba, poniendo el foco en los procesos de apropiación fonológica y semántica de la lengua Caguané (perteneciente al tronco Het), su interacción transcordillerana con el mapudungún y la circulación de léxicos en el espacio pampeano.
Instituciones y operadores incas en el entorno colonial en Argentina

Recreacion artística de un hispano y un yanacona inca en vísperas de la fundación de Córdoba, basado en fuentes tempranas, con el «Río del Pucara», el enclave sanavirón de Quisquitipa y el pukara en el cerro.
Avanzando en el relato, el video aborda la pervivencia de sistemas de trabajo y control social incaicos —fundamentalmente el régimen de la mita y la reconfiguración de los yana, agentes y servidores estatales incas — y cómo estos fueron absorbidos por el aparato productivo y de dominación del frente expansivo hispano-peruano.
De este modo, el trabajo pactado o forzado y la intermediación indígena permitieron la continuidad de economías y paisajes sociales gestados en el horizonte tardío y prolongados durante el período colonial temprano en Córdoba y el sur andino.
Con base en documentación minuciosa, los autores reconstruyen trayectorias de agentes indígenas notables en el espacio colonial: entre quienes destacan las figuras de la mamakuna Ynes Komane, abadesa del culto solar incaico superviviente en Tucumán, hasta Qqisma —ex funcionario estatal reciclado en la economía local— y la Palla Leonor Yupanki, astuta negociadora entre linaje real y administración europea, que sobrevivió a su marido el Adelantado del Río de la Plata Juan Ortiz de Zárate, y a su yerno, fundador de la ciudad de Corrientes, el jurista Juan Torres de Vera y Aragón mediando a través de lazos familiares y alianzas en la construcción de redes coloniales, e incluso posicionando a su nieto Juan Alonso de Vera y Aragón Yupanki como Gobernador del Tucumán.
El pukara de Córdoba: posible localización
El análisis etnohistórico de fuentes, referido al proceso fundacional de Córdoba, revela la presencia de un enclave fortificado, denominado «pucara» por las fuentes tempranas, compatible con la pertenencia del espacio cordobés al hinterland implementado por el Estado inca en la frontera suroriental del Tawantinusyu.
La evidencia documental y el estudio de la toponimia permiten concluir que este pukara—fortaleza indígena con funciones defensivas y de control estratégico—fue elemento central en la negociación con las jefaturas locales sanavironas incaizadas, y en la espacialidad de la fundación hispana. Distintas fuentes coloniales y trabajos de campo localizan el pukara inca o incaizado de Quisquitipa sobre la barranca sur del río Suquía, en la actual esquina oriental del Parque Sarmiento, precisamente donde hoy se sitúa el Mirador del Dante, cuya plataforma rocosa domina visualmente la llanura de inundación y los antiguos vados y caminos históricos.
Este espacio, controlado por autoridades indígenas aliadas o subordinadas al Tawantinsuyu, aseguraba el acceso y vigilancia sobre los pueblos de Cantacara y Chilisna, así como las vías de entrada de agentes y contingentes chunchos (incivilizados, para los incas) procedentes del este chaqueño o pampeano.
La fundación de Córdoba no fue una imposición hispánica, sino el resultado de una apropiación diferenciada y pactada con el liderazgo originario y sus instituciones
La topografía y la funcionalidad de esta colina coincidían con la lógica de emplazamientos defensivos andinos, destinados a la articulación y vigilancia de los corredores de movilidad y a la custodia de bienes y personas ante incursiones exógenas. El fuerte hispano posteriormente instituido por el fundador hispano Cabrera frente al pukara reitera la función estratégica preexistente e incorpora este recurso paisajístico al proyecto urbano-colonial, signo de continuidad en la gestión del poder sobre el espacio.
La pervivencia toponímica de la calle “Bajada del Pucará”**, que desciende desde el mismo parque, remite a la memoria transgeneracional de los habitantes y a la persistencia de marcas simbólicas e identitarias de la presencia incaica desde épocas previas a la conquista hispana. La conservación de este topónimo —desde el siglo 16 hasta la actualidad— constituye un vestigio tangible de las capas superpuestas de memoria indígena y colonial en el corazón urbano de Córdoba.
Esta lectura permite interpretar el núcleo originario de Córdoba no como simple imposición hispánica, sino como resultado de una apropiación diferenciada (y pactada) sobre centralidades institucionales indígenas preexistentes, integrando el pukara al nuevo orden urbano y manteniendo en el plano simbólico y topográfico los trazos de la geopolítica andina local.

La localidad de Quisquitipa en vísperas de la fundación de Córdoba y en lo alto el pukara.
Recreación artistica en base a las fuentes primarias
Conclusiones y video
Este análisis ratifica la hipótesis mayor del libro: la caída del Imperio Inca supuso, en los extremos australes, un proceso de transformación y continuidad más que de ruptura, en que los linajes, instituciones y estrategias indígenas —articuladas en enclaves, resistencias y pactos— sobrevivieron como actores activos en la gestión del poder y la definición de los nuevos órdenes políticos. La frontera sur andina no fue, pues, periferia pasiva sino escenario de emergencia, adaptación y creatividad política indígena.
Ver el video:
Continuá explorando la profundidad histórica y los paisajes de la resistencia en el sur andino:
– Instagram: /cordobaoriginaria #CordobaOriginaria
– Facebook: /coleccioncordobaoriginaria @CordobaOriginaria
– Spotify: Córdoba Originaria Podcast
– Sitio web oficial: www.historiaoriginariadecordoba.com
Ya somos 6974 los lectores de Córdoba Originaria, 1.personas estan leyendo esta página.
Compártela:
“La Historia Inca no terminó en Cuzco
—su eco resuena en caminos, refugios
y voces que aún hablan en las Sierras.»

