Video 17. Geopolítica Incaica en el Kollasuyu: Wayna Qhapaq, sus pactos y la institucionalidad del sur andino

En el marco de la Colección Córdoba Originaria y tomando como núcleo el ciclo de podcast protagonizado por Sebastián Apesteguía y José Luis Picciuolo Valls, este artículo propone un análisis de las políticas llevadas a cabo por el liderazgo inca durante el gobierno de  Wayna Qhapaq —último gran soberano del Tawantinsuyu— en los territorios más australes del Kollasuyu, que hoy corresponden a Bolivia, Chile y Argentina, abordando la cuestión desde la etnohistoria y la arqueología.

Institucionalidad andina y geopolítica de frontera

Al repasar las fuentes primarias y la historiografía actual, resulta inequívoca la relevancia de Charcas y Mapocho, visitadas personalmente por Wayna Qhapaq, así como el Noroeste argentino, Tucumán y Cuyo, como escenario para la puesta en marcha de una política de institucionalización, que, entre 1500 y 1520 aproximadamente, incluyó:

    • Repartos de tierras
    • Nombramientos de mallkus, lonkos aliados y kuraqas fronterizos
    • Redistribución de pueblos enteros mediante el sistema de mitimaes
    • Fortificación sistemática del territorio frente a las incursiones guaraníes

La acción de gobierno llevada a cabo en esos territorios se proyectó sobre el hinterland o zona de contención en la frontera sur oriental, a saber las yungas de Tarija, Jujuy y Salta, los humedales santiagueños y las Sierras Centrales de San Luis y Córdoba.

Wayna Qhapaq, lejos de encarnar una lógica puramente militar, se muestra como un estratega institucional, atento a la consolidación mediante pactos y prácticas de parentesco político con los kuraqas y las élites locales.

La distribución subsidiaria del poder —estrictamente etnopolítica— se refleja en el nombramiento de líderes como Kilicanta, Michimalonko y Shunkullu (Yungulo)  así como en la “delegación diaguita”, en palabras del arqueólogo Alejandro García, para la administración de Mapocho/Aconcagua y Cuyo, controlando rutas, recursos y jefaturas a ambos lados de la cordillera.

La estrategia de “dominación delegada” apuntó a rodear e integrar al Estado Diaguita, sobre todo los líderes de los altos valles Calchaquíes, verdadero núcleo de resistencia y matriz metalúrgica de los Andes Centro-Sur, priorizando para ello la diplomacia interétnica y el poder blando (cultura, lengua y religión), sobre la fuerza armada directa.

Una red de caminos, colonos y enclaves productivos bajo presión externa

El texto dialoga con la interpretación contemporánea del historiador Tristan Platt y el arqueólogo y montañista Christian Vitry sobre la multidimensionalidad del poder andino prehispánico: el Qhapaq Ñan —la red vial imperial— es simultáneamente infraestructura, símbolo de unidad, y camino de migraciones.

Funcionarios del estado, pueblos aliados y enemigos deportados fueron reubicados en zonas de frontera, transformando el Kollasuyu en un tablero de enclaves o islas (en la clásica definicion de Jhon Murra) a la vez productivas y estratégicas, capaces de absorber presiones de los pueblos de las tierras bajas, especialmente la ofensiva guaraní que forzó el refuerzo de pucaras (de Aconquija enArgentina a Samaipata en Bolivia).

El paradigma de la “Pax Incaica” enunciado tempranamente por Rex González y sostenido por Rodolfo Raffino, adquiere aquí dimensiones concretas que va a caracterizar el ciclo 1500-1520: movilidad, coexistencia forzada, y reproducción institucional y ritual en tierras de reciente conquista. Aunque en el podcast tanto Apesteguía como Picciuolo Valls enfatizan que la idea de Pax Incaica no debe inducirnos a pensar que había una paz generalizada, dado que fue durante este período que la presión guaraní sobre la frontera oriental se intensificó hasta tornarse incontrolable.

El rol ritual y simbólico del Aconcagua y la integración cordobesa

La presencia de Wayna Qhapaq en el valle del Aconcagua, en Mapocho y su entorno, no debe entenderse como un mero acto de ocupación, sino como la actualización de una ritualidad y cosmovisión que entrelazan lo territorial y lo religioso.

«Un imperio es aquella entidad política cuyo liderazgo es capaz de tomar desiciones en su metrópoli y que éstas se cumplan en enclaves remotos«

Viajes de Wayna Qhapaq a los Apus Aconcagua

En línea con el concepto sobre los “pequeños Cuzcos” y la política de actualización simbólica del tiempo andino. Los pactos refrendados mediante rituales de capacocha tuvieron efectos a ambos lados de la cordillera; la circulación entre Mapocho y Cuyo se convertía en una proyección real de poder, prolongándose em las Sierras Centrales a través del Kuracazgo de Shunkullu (Yungulo) contactado tempranamente por el capitán español Francisco César en 1528, así como las rutas que, tiempo después, serían reutilizadas por españoles y criollos.

Esta lógica de “acción a distancia” es el corazón de la visión imperial: decisiones centralizadas se traducen en cambios tangibles en territorios extendidos, como lo muestra la relación entre reformas en Charcas y la aparición de nuevas jefaturas en Catamarca y Córdoba. En palabras de los autores: «Un imperio es aquella entidad política cuyo liderazgo es capaz de tomar desiciones en su metrópoli y que éstas se cumplan en enclaves remotos».

La arqueología regional documenta la estrategia geopolítica llevada a cambo por Wayna Qhapaq a través de relictos de la obra pública: caminos, fortificaciones y circulación de cerámicas y textiles; la visión etno-histórica por su parte enfatiza las crónicas, la toponimia y los relatos recogidos de las tradiciones nativas pervivientes hasta la actualidad. En la Colección Córdoba Originaria se intenta dar cuenta de todos estos procesos de forma integrada.

 

Aportes metodológicos y futuros debates

La conversaciòn mantenida en el podcast por los autores se apoya en una integración entre crítica filológica de fuentes (Betanzos, Guaman Poma, Huarochirí, Ruiz Díaz de Guzmán y Alcaya) en diálogo con el registro regional arqueológico —como proponen Tristan Platt, Alejandro García y Christian Vitry— en torno a categorías como mallku, tinkuy, Qhapaq Ñan, dominación delegada  etc, en la construcción del Tawantinsuyu.

La Colección Córdoba Originaria reafirma la necesidad de entender el pasado sudamericano anterior a la intervención europea, como una red de interacciones geopolíticas nativas complejas y de largo alcance, más allá de las narrativas estatocéntricas de la historiografía tradicional.

Ver el video-podcast:

Ya somos 6975 los lectores de Córdoba Originaria, 0.personas estan leyendo esta página.

Fuentes y Bibliografía

Los documentos de época y las investigaciones contemporáneas citadas en éste artículo pueden verse en la sección Fuentes y Bibliografía de nuestro sitio web oficial.

Compártelo

¿Te apasiona redescubrir la verdadera historia de los Andes, el Tawantinsuyu y la Argentina Originaria? Súmate a la comunidad de Córdoba Originaria: lée nuestros libros, escucha el podcast, debate y comparte en las redes sociales para que juntos reconstruyamos el hilo de nuestra identidad colectiva.