Fragmento. Tiwanaku, ciudad luz: Influencias de un Imperio.

Nº1
Fragmento del libro I «Las Sociedades Prehistóricas de Córdoba». Antes del rumor de las lenguas indígenas y mucho antes de las primeras cronistas, en las Sierras de Córdoba latía un mundo ancestral. Este libro te abre la puerta a ese enigma: sociedades milenarias que cazaron, recolectaron, crearon arte y dejaron huellas en cuevas, piedras y paisajes que aún nos hablan. ¿Quiénes fueron esos primeros cordobeses? ¿Cómo vivieron, qué creían, cómo sobrevivieron a los grandes cambios del clima y la geografía? Descubrí la Córdoba prehistórica, esa tierra misteriosa habitada por pioneros que, sin saberlo, pusieron los cimientos de nuestra identidad.

Detengámonos brevemente en Tiwanaku, porque influirá en la Córdoba del siglo 7 E.C. El Imperio Tiwanaku es el primer imperio surgido tan cerca de las Sierras Centrales, y sus influjos llegarán a los valles serranos en los siguientes años. Es verdad que los tiwanakotas no son militaristas y expansivos como sus herederos los incas, pues operan a la manera de los chinos, en lugar de expandirse, atraen. Se convertirán en un gran centro de peregrinaje y a la vez, difusor de tecnologías y cultura. Este tipo de imperios funciona imitando las raíces de un gran árbol, extiende largos hilos culturales atrayendo los recursos necesarios hasta su centro.
Las redes comerciales tiwanakotas se expanden durante los siglos 7 y 8 por la costa y valles interandinos y por el altiplano y las serranías, enlazando y conectándose con el NOA (Noroeste de Argentina) y las sociedades del NOA a su vez se encargarán de difundir bienes e ideas provenientes del centro nuclear del Titicaca hasta los valles cordobeses. Es por ello que por los mismos caminos que luego recorrerán los conquistadores incas y españoles llegarán a las Sierras Centrales, gentes, técnicas e ideas del altiplano.
La expansión Tiwanaku puede haber irradiado hacia la región cordobesa
De estos tiempos procede el cuerpo de un minero de cobre en Chuquicamata (Chile) sepultado durante un derrumbe con sus herramientas: martillos de piedra, una pala, cinco varas, cuatro cestos y una bolsa de cuero de llama para transportar el mineral. Su cabeza tenía una deformación artificial, como las de Córdoba y su cabellera arreglada en múltiples trenzas. Su ropa incluía sólo un taparrabo sujeto a la cintura por una faja y dos tobilleras de hilo en sus piernas. Lo mencionamos porque las demandas de cobre de Atacama provenían de la cultura Tiwanaku.

Izquierda: Recreación de la ciudad de Tiwanaku, en el centro pueden verse los peregrinos caminando hacia la gran pirámide de la Akapana. Fuente: José Somolinos @josesomolinos Derecha: Ruinas de Tiwanaku Fuente: Micaela Sanjines ordoñez Bolivia.com

| Tres ejemplos contemporáneos en el tiempo, entre los años 600 y el 900 EC. A la izquierda vemos diademas de Tiwanaku. A su derecha arriba, un personaje de alto rango, perteneciente a la cultura La Aguada (pre-diaguitas), vistiendo un tocado de diademas metálicas y abajo un dibujo de un personaje con diademas metálicas en el Alero de los Españoles (Córdoba). Este tipo de piezas tienen una distribución andina, desde el sur del Perú y Bolivia hasta el NOA y Sierras Centrales, a partir del Período Medio (ca. 1500-1000 años ap). Fuentes: diademas Tiwanaku Juan Villanueva Criales y representaciones en Argentina, Gisela Sario y otros, 2022 |
La expansión de Tiwanaku

Área de extensión directa de la cultura tiwanaku.
Fuente: https://en.wikipedia.org/wiki/Tiwanaku_Empire#/media/File:Cultura_Tiwanaku.jpg
Assadourian (2004) detalla que por aquellos tiempos (en que se desarrollaba la cultura “vallense”) se daba el período Clásico de las civilizaciones de la costa peruana, que incluyen las fabulosas cerámicas moches que pueden relacionarse por su realización y destreza con la cultura La Aguada de Catamarca y La Rioja, del mismo modo que la cultura Tiwanaku influyó fuertemente en la cultura Sunchituyoc de Santiago del Estero. En aquel, su mejor momento, la expansión Tiwanaku puede haber contactado fuertemente con la región cordobesa argentina.
Adicionalmente, Lechtman y Macfarlane (2005) estudian la metalúrgica de bronce de Tiwanaku y San Pedro de Atacama, donde obtienen valores de isótopos de plomo mucho más altos que los esperables de una mezcla procedente de Bolivia. Su mejor semejanza estaría dada con el lejano sureste del Perú pero también con los varios depósitos de cobre del Noroeste Argentino, mucho más cerca de San Pedro y cuyo tipo de plomo sería compatible con los de los artefactos de bronce hallados en Tiwanaku y en San Pedro de Atacama.

Pieza La aguada en Museo de La Plata
La cultura más importante de este contexto es la conocida como La Aguada, que se desarrolla entre el 600 y 900 E.C. (aunque su legado cultural se reconoce en las más tardías como Belén y Santa María) y que consiste en una serie de señoríos o jefaturas con bastante relación cultural con Tiwanaku, pero con raigambre local en las culturas previas de La Ciénaga (70-650 E.C.), Condorhuasi (Catamarca, 400 A.E.C.-700 E.C.) y La Candelaria (Salta, Tucumán y Catamarca, 200-1.000 E.C.). Estas culturas, además de ser excelentes en alfarería eran expertas en el manejo de metales. Mientras que de La Ciénaga se conocen delgadas hachas de bronce en forma de «T», pinzas de depilar, pendientes de oro martillado, narigueras y figuras ornitomorfas con las alas extendidas. De La Candelaria también se conocen numerosos objetos de orfebrería, pectorales de oro y pulseras repujadas.
La cultura de La Aguada muestra también una sofisticada metalurgia del bronce de objetos realizados con la técnica de cera perdida. Eran buenos comerciantes, ya que su intensivo desarrollo agrícola en terrazas de cultivo y llanura con porotos, calabazas, maní y maíz, producía excedentes que eran transportados en caravanas de llamas a toda la región, incluyendo San Pedro de Atacama (Chile). Aparecen con ellos en la región no solo la iconografía central del yaguareté sino también la figura del sacrificador y las cabezas trofeo.
Para establecer una referencia temporal más distante, pensemos que en ese mismo año por ejemplo, muy lejos de allí, en la Península Ibérica, los visigodos están tomando la ciudad de Carthago Spartaria, hoy Cartagena, con lo cual se hacen con el control de toda la península, y al mismo tiempo, en la Península Arábiga, el profeta Mahoma libra la batalla de Badr, contra la tribu de los Quraysh que le impedían tomar la Meca. En China, la dinastía Tang, tras 6 años en el poder y duras batallas por la expansión, comienza el reordenamiento administrativo del Imperio, y mucho más cerca de las Sierras Centrales cordobesas, en el sagrado lago Titicaca, la ciudad de Tiwanaku es ya la capital de un imperio, habitada por más de 30.000 personas, que se triplicaba en época de las grandes concentraciones religiosas.

