Video 7. Libro III | El cerco Inca al Estado Diaguita y su impacto en la frontera sur del Imperio

Descubre la otra cara de la historia prehispánica de Córdoba

Este segundo video de “Los Incas en Córdoba”, de Sebastián Apesteguía y José Luis Picciuolo Valls, te invita a sumergirte en el corazón de las Sierras Centrales y los secretos que allí dejó la última gran civilización nativa de Sudamérica.

Que se vio en el video anterior

En el primer video se recorrió el increíble despliegue político-militar del Imperio Inca, desde sus modestos orígenes hasta la expansión hacia el sur. Allí se analizaron las tres grandes etapas de la conquista incaica en el actual territorio argentino:

Gobierno de Wiracocha (1380-1448) fundando la primera colonia de diaguitas aliados pro-incas en la costa norte de Chile, consolidando, hacia el año 1400, su influencia sobre comunidades de ambos lados de la cordillera, apoyándose en una primera alianza con diaguitas pro-incas del lado chileno y en la violencia (incursiones armadas y ejecuciones puntuales de líderes) sobre los diaguitas anti-incas «de la tierra adentro«, en los Valles Calchaquíes argentinos.

2º Gobierno Imperial de Pachacuti (1438-1471) afianzándose en Cuyo, con deportados Cuyomarcas traídos del Perú, bajo supervisión de diaguitas pro-incas,  y avanzando hacia la provincia de Mendoza en torno a 1440-1450. Fundación de la provincia inca o Wamani de Kullum (Región de Cuyo) con capital en Uspallata, desde donde, posteriormente se proyectará su politica sobre el Cerro Tomolasta en San Luis y los Valles de Calamuchita y Punilla en Córdoba.

3º Exploración y conquista de Tupaq Yupanqui (1430-1493), en una campaña que duró desde 1455 a 1471, el Auqui (príncipe) Tupaq y sus generales exploran las tierras bajas de Santiago del Estero, Santa Fe y Buenos Aires (llegando al estuario del Río de la Plata). Luego cruzan a Chile y bajan hasta el río Maule en el sur. Durante esa larga campaña se enfrentan, en este orden, a Guaraníes, Tonokotés, Diaguitas y Mapuches., marcando así la máxima expansión imperial sobre el área central de Argentina y Chile.

Conquista Inca de Chile y Argentina, incluyendo exploraciones en la Tierras bajas

Que veremos en este video

Ahora, en el segundo video, descendemos al territorio de las Sierras Centrales de Córdoba y San Luis. Allí, la política de control y colonización efectiva inca aplicada sobre las zonas andinas de Argentina, se proyectó en forma de una franja de contención, útil a los intereses del imperio, dirigido principalmente a cercar al Estado Diaguita que resistía en los valles calchaquíes, y por otro lado, a contener los ataques guaranies y de otras sociedades provenientes del chaco y el litoral argentino. La proyección de las politicas imperiales del incanato, intervinieron en las  poblaciones locales de la frontera suroriental, incluyendo las Sierras Centrales, transitando sus rutas ancestrales y dejando marcas, aún visibles, en la toponimia y las tradiciones locales.

El tablero estratégico de las Sierras Centrales

  • Las sierras de Córdoba se vieron influenciadas por el ambicioso plan incaico de cerco para debilitar al Estado Diaguita. Este plan movilizó aliados, yanas (funcionarios) y colonos “mitimaes” (trabajadores) y diversos tipos de agentes, desde el norte del Perú y Ecuador. Entre otros: sicuanis en Salta, diaguitas pro-incas y cuyo-warpis peruanos en Mendoza, chimúes y chinchas en Tucumán, qaraqaras aymaras, sacat-sanavirones, hen-en comechingones y kamiari en Santiago del Estero, Córdoba y San Luis.
  • El área fue reconfigurada como frontera suroriental del imperio (una extensa zona de contención, desde las yungas bolivianas, hasta la región de Cuyo), enfrentada al mismo tiempo a la presión de los guaraníes desde el este y a rivalidades internas entre sus poblaciones.
  • Se aprovechó y consolidó una compleja red de caminos (el Qhapaq Ñan andino y rutas locales que luego los hispanos rebautizarán como «Camino Real») y fortificaciones (pukaras, tanto propiamente incas en la zona andina, como los erigidos por colonos mitimaes y sociedades locales en la periferia) las cuales servían para controlar la movilidad, la producción y las luchas internas. Estos enclaves facilitaban el tránsito entre el wamani de Mapocho (Santiago de Chile) y el río Paraná, principalmente al enclave de Kolla Astay, localizado sobre el Qaraqara Ñan (Cayastá y Carcarañá, respectivamente, para los hispano-guaraníes).
  • El liderazgo inca aprovechó los recursos de las sociedades locales y pasó a formar parte de una herencia que aún perdura: acequias, pircas, sistemas agrícolas, lugares sagrados y toponimia. Los hispanos, en tanto continuadores de ese proceso, aunque en favor de sus propios intereses, moldearon y modificaron esa herencia, que no desapareció. Formalmente se mantuvieron, aunque profundamente trasnformadas incluso tras la conquista española, instituciones como la mita y personajes de alto rango, como el rico Inca Usqullu, antiguo sayapaya o supervisor de trabajadores incaicos, que actuó como mediador entre los «mitimaes serranos» y los hispanos de la ciudad de Córdoba, donde tenía una casa. El Inca Usqullu, es un ejemplo de como diversos funcionarios remanentes del Tawantinsuyu, terminaron como intermediarios de poder entre los nuevos y los viejos dominadores.

Este video revela mediante claras reconstrucciones visuales y mapas originales de que forma la geopolítica andina transformó el espacio cordobés en un eslabón clave entre las montañas, las llanuras y el litoral.

¡Sumate a este viaje para descubrir cómo Córdoba fue un auténtico tablero estratégico en la mayor pulseada política y cultural del sur americano prehispánico!


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